Es una de las principales técnicas para definir rápidamente los requisitos multidisciplinarios y conciliar las diferencias entre los interesados.

Lo que se busca es desarrollar la confianza, fomentar las relaciones y mejorar la comunicación entre los participantes lo que a su vez puede llevar a un mayor consenso entre los interesados.

El objetivo es identificar y resolver los problemas antes y más rápido que en sesiones individuales.